La tortícolis muscular congénita es una alteración muy común en recién nacidos, que muchas veces, pasa desapercibida. Consiste en la dificultad para rotar la cabeza a uno de los dos lados y una lateroflexión de las cervicales del bebé.
Durante el parto, pueden aparecer diferentes dificultades. Una de ellas puede ser la tortícolis del lactante (tortícolis muscular congénica) generada en el momento de efectuar el desprendimiento de los hombros (dónde se realiza una tracción hacia abajo de la cabeza del bebé para facilitar la salida del hombro superior). Es un momento en el cual, si hay alguna resistencia, se puede ver afectado el músculo esternocleidomastoideo (ECOM, situado en el cuello), generándose una contractura refleja que es la causante de la tortícolis (a veces pueden ocurrir incluso desgarros del ECOM).
Este suceso también puede facilitar la aparición de una plagiocefalia postural.
El bebé al tomar pecho y dormir, tiende a girar la cabeza siempre hacia un mismo lado y mantenerse mucho tiempo en esa postura, costándole tomar del pecho opuesto a su rotación (tortícolis del lactante).
La plagiocefalia postural es un aplanamiento o deformidad de la parte posterior (derecha o izquierda) de la cabeza del bebé producida por una presión constante en el mismo punto. Genera una asimetría que, a parte de los efectos estéticos, puede acarrear diferentes alteraciones funcionales en el bebé durante el proceso de su desarrollo.
Esta asimetría se debe al movimiento de los huesos craneales, que son posibles gracias a las fontanelas. El tiempo de cierre de las mismas puede variar de un niño a otro desde los 6 hasta los 18 meses.



La tortícolis muscular congénita mantenida facilita la aparición de la plagiocefalia postural.
Si tu bebé:
-Siempre tiene la cabeza rotada y lateroflexionada hacia el mismo lado.
-Le cuesta tomar de uno de los pechos.
-Pasa muchas horas durmiendo y se mueve poco.
Posiblemente tenga tortícolis del lactante y tiene posibilidad de padecer una plagiocefalia postural.
Una detección precoz es fundamental en la tortícolis congénita, ya que así, evitaremos este tipo de malformaciones posturales craneales. En estos casos, es necesario trabajar con osteopatía, tanto la deformación craneal como la tortícolis para obtener buenos resultados, así como seguir unas pautas relacionadas con los siguientes consejos:
1. Cambiar la postura del bebé al acostarle.
2. Alternar la orientación de la cuna con respecto a la cama de los padres.
3. Durante el día ponerle a ratos boca abajo, cuando ya mantengan la cabeza estando erguido, para fortalecer la musculatura de brazos, cuello y espalda.
4. Cuando tengas al bebé en brazos, alterna la postura y el brazo con el que le coges.
5. Varía la forma de salir de paseo, puedes combinar carro, brazos, mochilas, fulares y pañuelos, siempre ergonómicos.
Si tienes cualquier duda consúltame.



